TEL AVIV, Israel.- El gobierno israelí aprobó dejar sin efecto una ley jordana que impide a las personas no árabes comprar tierras en Cisjordania, una norma que tradicionalmente ha obstaculizado que los colonos israelíes hayan podido adquirir inmuebles en este territorio palestino ocupado por Israel.
El ministro de Finanzas, el colono y ultraderechista Bezalel Smotrich, junto con el ministro de Defensa, Israel Katz, informaron que esta es una de las medidas aprobadas en el Gabinete Político y de Seguridad del ejecutivo de Benjamín Netanyahu celebrado ayer. “Estamos profundizando nuestras raíces en toda la tierra de Israel y enterrando la idea de un Estado palestino”, declaró Smotrich.
La aprobación de la derogación por parte del gobierno, que no detalló si se aplica de forma automática ni si la debe ratificar la Knéset (Parlamento israelí), se produce después de que, en noviembre una comisión parlamentaria votara un proyecto de ley en el mismo sentido, que no fue discutido aún en pleno.
Según el periódico Haaretz, Smotrich destacó que la ley jordana, aprobada en 1953 cuando Jordania administraba Cisjordania, limita la compra de tierras privadas por parte de colonos, que tenían que hacerlo a través de empresas registradas en la Administración Civil, órgano del Ejército israelí que gobierna asuntos civiles en Cisjordania.
La derogación de la ley forma parte de una batería de medidas aprobada por el Gobierno de Netanyahu que busca ampliar las competencias israelíes en las zonas de Cisjordania bajo administración de la Autoridad Palestina, incluso en el campo civil.
Irán acusa a Estados Unidos y a Israel por la inestabilidad en ese paísCisjordania está dividida desde los años 90 en tres zonas. Dos de ellas -que suponen alrededor del 40 % del territorio- están supuestamente administradas civilmente por la Autoridad Palestina. Sin embargo, Israel tiene el control de seguridad en una de esas zonas -cerca del 22 %- y el control total en otra.
Nueva escalada de violencia
Esto ocurre en coincidencia con una nueva escalada de violencia en Gaza, donde el gobierno de Israel y dirigentes de Hamas se acusan mutuamente de romper la tregua que puso fin a dos años de guerra contra el territorio palestino y que supuso la muerte de miles de civiles.,
Un dirigente de Hamas, Jalid Meshal, afirmó que ese movimiento islamista palestino no renunciará a sus armas y rechaza cualquier dominio extranjero en la Franja de Gaza.
“Criminalizar a la resistencia, sus armas y a quienes la realizaron, es algo que no debemos aceptar”, declaró Meshal en una conferencia en Doha, y agregó que el armamento de Hamas es parte integrante de la resistencia contra Israel en los territorios palestinos.
“Mientras haya ocupación, hay resistencia. La resistencia es el derecho des los pueblos bajo ocupación (...). Es algo de lo que las naciones están orgullosas”, declaró el ex jefe del buró político de Hamas, que actualmente dirige la oficina de la diáspora del movimiento.
Cancillería desplazó a un diplomático en Siria por darle "me gusta" a un posteo en contra de IsraelTras el cese el fuego del 10 de octubre, el plan del presidente estadounidense Donald Trump para poner fin definitivamente a la guerra entre Israel y Hamas entró a mediados de enero en su segunda fase, que prevé el desarme del movimiento y la retirada progresiva del ejército israelí de Gaza.
Hamas, que dirige el territorio desde 2007, hace de su desarme una línea roja, aunque sin descartar que entregue sus armas a una futura autoridad en manos de palestinos. Según responsables israelíes, el movimiento islamista dispone aun de 20.000 combatientes y decenas de miles de armas en Gaza.
El gobierno del territorio, devastado por dos años de guerra, debe ser confiado en una fase transitoria a un comité de 15 tecnócratas palestinos, bajo la autoridad de la “Junta de Paz”, presidida por Trump.
Meshal llamó a la Junta de Paz a adoptar una visión “equilibrada” que facilite la reconstrucción de Gaza y el flujo de ayuda humanitaria, al tiempo que advirtió que el Hamas no aceptará una “dominación extranjera”.